62M,NO son Monstruos, y eso asusta más.
- Arrebatadas FEM
- 21 abr
- 2 Min. de lectura
Hay algo que incomoda más que cualquier titular.
Pensar que quienes hacen daño son monstruos.
Porque entonces podemos alejarlos de nosotras, verlo en tercera persona. Pensar que son casos aislados. Que no tiene nada que ver con el mundo en el que vivimos nuestro día a día.
Pero no es así.
Cuando salen a la luz espacios donde millones de hombres comparten contenido violento, humillante o deshumanizante hacia las mujeres, la reacción suele ser la misma:
“Qué horror. Qué enfermos.”
Y sin darnos cuenta, eso nos tranquiliza.
Porque si son enfermos, no es un problema estructural.
Si son monstruos, no forman parte de la sociedad.
Si son una excepción, no tenemos que cuestionar nada más.
Pero lo incómodo es esto:
NO son una EXCEPCIÓN. Son hijos del patriarcado.
Son el resultado de una cultura que durante años ha normalizado:
– la cosificación del cuerpo de las mujeres
– la sexualización constante
– la falta de consentimiento real
– la idea de que el cuerpo femenino está disponible
– la infantilización de la mujer para ejercer control
– la deshumanización de la mujer como entidad
No nacen así. Aprenden, normalizan.
Aprenden de lo que consumen.
De lo que ven.
De lo que se permite.
De lo que no se cuestiona.
Y de la falta de CONSECUENCIAS lo suficientemente graves, como para que no salga barato.
Y eso nos obliga a mirar más allá del individuo.
A mirar el sistema.
Porque si seguimos llamándolos monstruos, seguimos evitando hacernos la pregunta importante:
¿Qué estamos permitiendo como sociedad?
Este no es un tema lejano. Ni extremo. Ni excepcional.
Es la base de muchas de las situaciones que las mujeres viven cada día.
Y por eso la defensa personal femenina no empieza en el golpe.
Empieza en entender el contexto.
En reconocer los patrones.
En dejar de minimizar lo que sentimos.
En recuperar el cuerpo como un espacio propio.
En recuperar quienes somos, quienes queremos ser.
Y sobre todo dejar de distraernos con "ser más guapa, mas delgada, mas atractiva" para encajar en canones que nos subyugan a una idea creada por el hombre de cómo debemos ser; y centrarnos en nosotras.
En nuestra seguridad, en nuestra independencia, en nuestras capacidades.
Y esto es Arrebatadas.
Un proceso de volver a ti.
Vamos hacia dentro para entendernos. Y vamos hacia fuera para que nadie nos impida avanzar.



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