top of page

Marta Platas

Creadora del Método Arrebatadas

Superviviente. Artista marcial. Cinturón negro 2º Dan de Kenpo. Técnico deportivo nacional. Estudiante de Inteligencia Emocional. Productora de eventos internacionales.

He creado Arrebatadas para que ninguna mujer vuelva a sentirse sola, pequeña o desconectada de su propio cuerpo.

No enseño a las mujeres a pelear.
Les enseño a recuperar cuerpo, voz, límites y libertad.

Entre otras cosas, soy:

  • Creadora e instructora del Método Arrebatadas

  • Superviviente de maltrato narcisista, violación, agresión sexual y anorexia

  • Cinturón negro Kenpo Kai 2º Dan

  • Técnico deportivo nacional N1

  • Estudiante universitaria de Inteligencia Emocional y Coaching

  • Productora de eventos internacionales

  • Formadora y ponente en defensa personal femenina, límites y presencia

Esta es mi historia

Hola.

No sé exactamente quién eres.

No sé por lo que has pasado.
No sé si alguna vez has sentido miedo, si has dudado de ti, si te han hecho sentir pequeña o si has aprendido a hacerte fuerte demasiado pronto.

Pero si estás aquí, quizá hay algo dentro de ti que busca volver a sentirse capaz.

Y quiero que sepas algo desde el principio:

no estás sola.

Me llamo Marta Platas.

Soy mujer, cinturón negro 2º Dan de Kenpo, técnico deportivo nacional, productora de eventos internacionales, estudiante de Inteligencia Emocional y creadora del Método Arrebatadas.

Y también soy una mujer que ha atravesado el abuso, la violencia, el acoso, el miedo, la desconexión con su cuerpo y la anorexia.

Durante años aprendí a hacerme pequeña.
A ocupar menos.
A desaparecer sin irme.

Por fuera seguía funcionando.
Por dentro, pasé demasiado tiempo en guerra conmigo misma: con mi cuerpo, con la comida, con el merecimiento, con mis límites y con mi propia voz.

Durante mucho tiempo no supe dónde estaban mis límites, porque mi “no” nunca había sido realmente escuchado.

Tengo 34 años y llevo poco tiempo aprendiendo a habitar mi cuerpo sin culpa.
A cuidarme sin castigarme.
A quererme sin condiciones.
Y sigo aprendiendo, también, al lado de las mujeres que caminan conmigo.

A los 19 años me lancé de cabeza al mundo de la defensa personal.

No porque soñara con trofeos.
No porque quisiera demostrar nada.
Sino porque necesitaba volver a sentirme dueña de mi cuerpo y de mi espacio.

Aprendí a luchar con el cuerpo, con la mente y con armas.
Entrené durante años.
Me formé.
Caí.
Volví.
Y en cada entrenamiento fui encontrando algo que había perdido: presencia, fuerza, dirección.

Pero con el tiempo entendí algo importante.

La defensa personal femenina no podía ser solo una colección de técnicas.
No podía ser solo “patadas y trucos para chicas”.
No podía enseñarse ignorando el miedo, la culpa, el bloqueo, la vergüenza, el contexto y todo lo que muchas mujeres cargamos en el cuerpo.

Porque muchas mujeres pueden aprender una técnica y seguir sintiéndose pequeñas cuando llega el momento de poner un límite.

Ahí nació Arrebatadas.

No como una clase más de defensa personal.
Sino como una herramienta real, profunda y transformadora.

Un método para mujeres que quieren volver a sí mismas y no quieren —o no pueden— hacerlo solas.

También sé lo que es ocupar espacios profesionales donde tienes que demostrar el doble para que te crean la mitad.

He trabajado más de 12 años en eventos por todo el mundo, muchas veces siendo la única mujer en equipos formados principalmente por hombres.

Sé lo que es el paternalismo disfrazado de ayuda.
La condescendencia que convierte tus logros en casualidad.
El “venga, sonríe” como mandato.
La sexualización disfrazada de comentario inocente.
El “cenamos esta noche” colocado donde debería haber respeto profesional.
Y también sé lo que es que te llamen borde, loca o defensiva cuando simplemente has empezado a poner límites.

Todo eso también forma parte de Arrebatadas.

Porque la defensa personal femenina no ocurre solo en la calle.
También ocurre en el trabajo, en una relación, en una conversación, en una reunión, en una fiesta, en un silencio incómodo o en ese segundo en el que tu cuerpo sabe que algo no está bien antes de que tu cabeza pueda explicarlo.

Hay cosas que no se ven a simple vista.

Mis años de terapia.
Mi diagnóstico de TDAH.
Mi forma intensa de sentir, pensar y crear.
Mi cabeza llena de ideas, impulsos, emociones y conexiones.
Y también ese radar empático que me permite escuchar de verdad lo que muchas mujeres aún no se atreven a decir en voz alta.

Soy intensa.
Divertida.
Testaruda.
Un poco desastre.
Y sí, asertiva hasta el tuétano.

Con todo eso —con lo que he vivido, con lo que he entrenado, con lo que he estudiado, con lo que he sanado y con lo que todavía estoy aprendiendo— creé Arrebatadas.

Para ti.
Para nosotras.

Porque esto no va solo de aprender a golpear.

Va de aprender a poner límites.
A decir que no.
A ocupar nuestro espacio con dignidad.
A dejar de pedir permiso para protegernos.
A recuperar el cuerpo como casa, como hogar y como lugar seguro.

Arrebatadas existe para que ninguna mujer vuelva a sentirse sola, pequeña o desconectada de sí misma.

Si algo de esto resuena contigo, si alguna parte de ti siente que es hora de volver, de recuperar lo que un día te arrebataron, bienvenida.

Aquí empieza tu camino de vuelta.

Con cariño,

Marta Platas


Creadora del Método Arrebatadas

Mi propósito

Mi propósito es claro:

que ninguna mujer vuelva a sentirse sola cuando su cuerpo, su voz o sus límites necesitan ser escuchados.

Quiero que las mujeres sepan que tienen derecho a ocupar espacio.
A decir no.
A confiar en lo que sienten.
A moverse con libertad.
A dejar de pedir permiso para protegerse.

No quiero que aprendan a vivir con miedo.
Quiero que entrenen para dejar de hacerlo.

No quiero que tengan que demostrar fuerza todo el tiempo.
Quiero que puedan sentirse libres, presentes y dueñas de sí mismas.

Qué me diferencia

No llego a la defensa personal solo desde la técnica.

Llego desde el cuerpo que ha entrenado durante años.
Desde la experiencia de haber sobrevivido.
Desde el estudio de la emoción.
Desde la perspectiva de género.
Y desde el compromiso de convertir todo eso en un método útil para otras mujeres.

No enseño defensa personal como si todas partiéramos del mismo lugar.

Trabajo con mujeres reales:
con miedo, con dudas, con historias, con cuerpos distintos, con bloqueos, con rabia, con ganas de recuperar algo que quizá ni siquiera sabían que habían perdido.

Por eso Arrebatadas no es una clase de artes marciales para mujeres.

Es una forma de volver a ti.

Puedes contar conmigo para

  • Talleres presenciales de defensa personal femenina

  • Charlas y conferencias

  • Workshops para empresas e instituciones

  • Jornadas de igualdad, bienestar y liderazgo femenino

  • Universidades, colegios, aulas y espacios educativos

  • Podcasts, entrevistas y medios

  • Mesas redondas y eventos

Por qué nace Arrebatadas

Arrebatadas nace porque entendí que la defensa personal femenina no podía limitarse a enseñar golpes, agarres o llaves.

La técnica importa.
Pero no basta.

No basta si una mujer se bloquea.
No basta si duda de lo que siente.
No basta si cree que exagera.
No basta si se siente culpable por decir no.
No basta si su cuerpo ha dejado de sentirse suyo.

Por eso creé un método que une defensa personal, artes marciales, inteligencia emocional, perspectiva de género, trabajo corporal, límites, voz y contexto real.

Arrebatadas no existe para que las mujeres vivan en alerta.

Existe para que recuperen el control de su cuerpo, de su voz y de su vida.

bottom of page