top of page

Método Arrebatadas

No solo enseño a las mujeres a pelear.
Les enseño a recuperar cuerpo, voz y límites.

​

El Método Arrebatadas une defensa personal, artes marciales, inteligencia emocional y perspectiva de género para trabajar lo que ocurre antes, durante y después de una situación que incomoda, asusta o cruza un límite.

​

Porque defenderte no empieza cuando alguien te agarra.
Empieza mucho antes: cuando vuelves a escucharte.

Por qué nace el método

Arrebatadas nace de una grieta

​

Durante años entrené y enseñé defensa personal.

Pero entendí algo que cambió mi forma de trabajar: muchas mujeres podían aprender una técnica y seguir sintiéndose pequeñas, inseguras, bloqueadas o culpables cuando llegaba el momento de poner un límite.

Ahí estaba la grieta. Ahí estaba yo.

​

La defensa personal femenina no podía reducirse a golpes, agarres o llaves.
Porque muchas veces el problema empieza antes:

cuando dudas de lo que sientes,
cuando no quieres molestar,
cuando te paralizas,
cuando te culpas,
cuando tu cuerpo deja de sentirse como un lugar seguro.

Arrebatadas nace para responder a eso.

No para enseñar a vivir en alerta.
Sino para acompañar a mujeres a recuperar el control de su cuerpo, de su voz y de su vida.

Los Pilares

¿En qué se diferencia de una clase de defensa tradicional?

Por qué no es una clase de defensa personal “de siempre”

Durante mucho tiempo, la defensa personal se ha enseñado a mujeres desde una lógica que no siempre tiene en cuenta nuestra realidad.

​

Técnicas complejas.
Situaciones irreales.
Poca atención al miedo, al bloqueo, a la culpa o a la presión social.
Y muchas veces, una mirada masculina sobre lo que debería hacer una mujer para “defenderse bien”.

​

Arrebatadas parte de otra pregunta:

¿Qué necesita una mujer para sentirse capaz de poner un límite, ocupar espacio y responder cuando algo no está bien?

Por eso aquí:

no culpabilizamos a la mujer por no haber reaccionado;

no ridiculizamos el miedo;

no forzamos a nadie;

no entrenamos desde la agresividad;

no adaptamos sin más un modelo masculino;

no hablamos solo de técnicas.

Trabajamos cuerpo, emoción, contexto, límites y presencia.

Qué vas a encontrar en Arrebatadas

Un espacio donde tu cuerpo deja de ser solo un lugar de miedo o incomodidad.

Un entrenamiento donde tus emociones no son enemigas: son información.

Una forma de practicar defensa personal sin juicio, sin exigencias imposibles y sin culpabilización.

​

Herramientas para:

escuchar tus señales;

ocupar espacio;

sostener la mirada;

usar tu voz;

poner límites;

salir de una situación;

pedir ayuda;

recuperar seguridad;

volver a confiar en tu cuerpo.

​

No se trata de aprender a pelear.
Se trata de dejar de sentirte sola, pequeña o desconectada de ti misma.

¿Porqué conmigo?

“No te lo cuento desde fuera, te lo cuento desde dentro”

​

Soy Marta Platas: superviviente, artista marcial, cinturón negro 2º Dan de Kenpo, técnico deportivo nacional y estudiante de Inteligencia Emocional.

​

Arrebatadas no nace solo del tatami.
Nace también de haber atravesado experiencias de maltrato narcisista, violación, agresión sexual y anorexia.

Sé lo que es sentirse sola.
Sé lo que es dudar de ti.
Sé lo que es que tu cuerpo deje de sentirse como un lugar seguro.

Y precisamente por eso he creado un método para que otras mujeres no tengan que recorrer ese camino solas.

Mi trabajo une artes marciales, defensa personal, inteligencia emocional y perspectiva de género para acompañar a mujeres a recuperar cuerpo, voz, límites y libertad.

​

Arrebatadas existe para que ninguna mujer vuelva a sentirse sola, pequeña o desconectada de su propio cuerpo.

¿A qué esperas?

Como puedes vivir Arrebatadas

bottom of page